La Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, también llamada La Franja y la Ruta o la Nueva Ruta de la Seda, engloba uno de los proyectos de construcción más grandes de la historia. China es la responsable de esta gran revolución al estar cambiando la forma de construir ferrocarriles gracias a su nueva flota de máquinas.

En el año 2013, el presidente Xi Jinping creó la idea de conectar dos tercios de la población mundial y 70 países a través de un cinturón de enlaces terrestres y una ruta de vías marítimas. De ahí proviene precisamente el nombre de este impresionante proyecto de infraestructura, el cual avanza a pasos agigantados y dejará una red ferroviaria de gran envergadura.

A día de hoy, en China ya es visible esta propuesta, donde una flota de máquinas innovadoras trabajan para crear vías de ferrocarriles a una velocidad muy avanzada.

Características del gran proyecto de obra civil chino

Este gran proyecto se constituye gracias a una serie de características que hacen que sea único y sorprendente.

Creación de puentes

El mayor problema que puede surgir es cómo construir ferrocarriles de alta velocidad de forma rápida, ya que parte de las rutas están seccionadas por montañas y valles. Pero China está preparada para hacer frente a cualquier problema en este proyecto de obra civil. En este caso, ha dado protagonismo a una máquina constructora de puentes denominada SLJ900/32, conocida generalmente como «el monstruo de hierro».

Esta máquina transporta, levanta y coloca secciones de vías ferroviarias creando conexiones de pilares mediante bloques de piedra de peso elevado. Incluso es capaz de moverse a 5 km/h aunque lleve una carga completa. Este es el factor principal para garantizar un proceso mucho más rápido que los métodos tradicionales que funcionan con grúas.

Además, esta máquina cuenta con 580 toneladas, haciendo que sus puentes sean mucho más fuertes para la seguridad ferroviaria.

Túneles de excavación

Al sur de China se están excavando actualmente cinco kilómetros de autopista subterránea de 6 carriles. En 2019, cuando se abra el túnel, esta zona se convertirá en uno de los quince puertos clave localizados a lo largo de toda la Ruta de la Seda marítima.

Las tuneladoras gigantes utilizadas para tal uso, de origen alemán, fueron adquiridas por diferentes empresas chinas pagando las licencias correspondientes para usar su tecnología. El resultado ha sido la fabricación de una tuneladora de 15,3 metros (construida por ingenieros chinos con ayuda de ingenieros alemanes).

Esta máquina de gran envergadura es capaz de cortar tanto en tierra como en roca y, con sus 100 metros traseros, es capaz de acoplarse en las paredes del túnel. De este modo, su cabeza de corte avanza gracias a unos innovadores arietes hidráulicos.

No hay ninguna duda de que la fabricación de esta máquina sitúa a China como un país clave en la construcción de túneles.

En conclusión, el proyecto de construcción de la Nueva Ruta de la Seda se complementará con una red de puertos y otros proyectos de infraestructuras costeras que conectarán en unos años a China con el sudeste de Asia, el golfo Pérsico, África y el norte del mar Mediterráneo.