En el sector de la construcción cada vez está tomando más importancia la edificación sostenible para ayudar a mantener un saludable medioambiente. Los profesionales dedicados a esta actividad han tomado conciencia de que esta sociedad requiere de grandes cambios para crear procesos de diseño integrados dentro de las construcciones sostenibles.

Para ello, actualmente comienza a tener gran importancia el proyecto, diseño y construcción de edificios que propicien al máximo la salud y el bienestar en el hogar y se conserven los recursos para minimizar al máximo los residuos. No hay que entender este nuevo sistema como una moda efímera, sino como una respuesta imprescindible para conservar el medioambiente teniendo en cada momento como referencia la actual crisis social y económica.

Las nuevas generaciones de ingenieros y arquitectos tienen a su disposición un campo muy amplio de acción para desarrollar la superación de la crisis y servir de ejemplo a un nuevo concepto de construcción en obra civil.

Importancia de la construcción sostenible en obra civil

La habilidad técnica que ofrecen los profesionales dedicados a la obra civil hace que la edificación sostenible sea viable en cualquier tipo de proyecto. Para ello, es necesario que estos expertos analicen y estudien la mejor manera para coordinar y gestionar las aportaciones de cada uno de los integrantes del equipo de trabajo. En ese estudio se tomará en cuenta la idea inicial de sostenibilidad y las diferentes secciones del coste de consumo de un edificio, como el diseño donde se sitúa el 90 % de coste, el consumo energético y las operaciones necesarias para optimizar los resultados.

Beneficios de la edificación sostenible

La construcción sostenible se centra en incorporar nuevas herramientas y métodos de medición con perspectivas sociales y sostenibles. El aumento de la eficiencia es la clave fundamental para proporcionar una sostenibilidad óptima en cualquier proceso arquitectónico.

Existen diferentes beneficios dentro de los edificios sostenibles:

1. Los beneficios económicos son más altos que en las construcciones tradicionales porque se aplican recursos para reducir sistemas eléctricos, mecánicos y estructurales. Precisamente para ello es necesaria la aplicación del diseño integrado, incorporando estrategias eficientes desde los primeros pasos del proyecto, como la reducción del consumo en horas determinadas y la posibilidad de generar energía por medio de sistemas renovables. Es vital tener en cuenta que uno de los objetivos de los edificios ecológicos es disminuir el consumo de agua y para ello se almacena el agua de la lluvia recogida de las cubiertas y se recicla parte de las aguas grises para el riego de jardines.

2. Los beneficios ambientales derivan en una reducción del calentamiento global y protección de la capa de ozono. La arquitectura verde utiliza menos energía y por tanto genera menos CO2 al aplicar un correcto aislamiento térmico y controlar el uso de refrigerantes en las viviendas. También se encarga de aprovechar la luz diurna, de disponer de una correcta ventilación natural y de reducir el uso de materiales tóxicos como pinturas.

En definitiva la construcción sostenible integrada en la aplicación del diseño de los proyectos de obra hará que cada vez las personas tengan más conciencia de la importancia de cuidar el planeta.